Las técnicas artísticas:

El tapiz

El tapiz es un tipo de tejido decorado con escenas polícromas cuyo dibujo se integra en él mismo, de manera que se va formando al tiempo que el propio tejido.

Los temas figurados o escenas se copian de un modelo o cartón* creado por un pintor, del que se sirve el tejedor para confeccionar el tapiz.

El tapiz tiene una función decorativa, imitando la pintura. Está pensado para ser colgado, aunque con el cambio de las modas terminó siendo enmarcado.

La base del telar la constituye la urdimbre. Se trata de un conjunto de hilos paralelos dispuestos en sentido longitudinal. Sobre ella se van efectuando las "pasadas" con los hilos de colores que van reproduciendo la decoración del cartón. A cada pasada decorativa le sigue otra en hilo de algodón que constituye la trama propiamente dicha del tejido. Inmediatamente después, se da una nueva pasada de hilos de color seguida de otra de trama de algodón y así sucesivamente. El fondo suele estar constituido por una tela de tafetán.

La confección del tapiz es una labor manual muy lenta. Para ello, se usan dos tipos de telares.

El más simple es el telar de alto lizo. En él la urdimbre se dispone de forma vertical, carece de pedales y la labor se realiza por el reverso de la pieza. Por ello, el tejedor se suele colocar delante un espejo. Así puede comprobar la marcha del trabajo. El cartón se sitúa detrás y, como guía, se trazan los contornos generales del dibujo en la urdimbre. El artífice va levantando con una mano los hilos de la urdimbre y con la otra pasa los de la trama entre ellos.

El telar de bajo lizo es el que dispone la urdimbre de forma horizontal y sus hilos se separan en dos lizos que se manejan por medio de pedales que los levantan y los bajan alternativamente, de manera que el tejedor tiene ambas manos libres para trabajar con la trama. El cartón se sitúa bajo la urdimbre de manera que se trabaja directamente sobre el modelo, aunque visto a través de los hilos de la propia urdimbre. La labor se realiza sobre el anverso de la pieza. Esta técnica resulta más rápida por lo que se aumenta el rendimiento y se abarata el trabajo pero los resultados no igualan las labores del telar de alto lizo.

En la Real Fábrica de Santa Bárbara, creada por iniciativa de Felipe V, se empezó trabajando con telares de bajo lizo en 1720. Sin embargo, en 1727 se instalaron los telares de alto lizo. Se consiguió así una mayor calidad y finura en las piezas, y se dió nuevo auge a su producción.


Véanse también:

  • La confección de tapices
  • El taller del grabador
    ?
  • El pupitre del dibujante


  • Marisa Cancela


    Bibliografía

    Maltese, C. (Coord.) Las Técnicas Artísticas. Madrid,?1981.

    ?Bonet Correa, A. (Coord.) Historia de las Artes Aplicadas e Industriales en?España. Madrid, 1982.

    Cartón para tapices, Museo del Prado (Madrid).
    Tapiz , Palacio Real del Escorial (Madrid).
    Cartón para tapices, Museo del Prado (Madrid).
    Tapiz , Palacio Real del Pardo (Madrid).
    Cartón para tapices, Col. Yanduri (Sevilla).
    Tapiz.
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